Patalogías del ojo

AMBLIOPÍA

   La ambliopía –denominada también “ojo vago”-, se caracteriza por una agudeza visual muy baja de un ojo respecto a otro, y no mejora con la compensación óptica. Se puede definir como el deterioro, no patológico, de la agudeza visual de uno o ambos ojos. Afecta de forma típica y relevante a un solo ojo.

  La ambliopía puede venir asociada a diversos factores: fijación excéntrica, estrabismos y otros trastornos motores, así como a la pérdida por cualquier circunstancia de la función sensorial binocular. Debido a esa diferencia de agudeza visual los ojos no colaboran entre sí.

CAUSAS DE LA AMPLIOPIA

   Las causas no están claras, pero puede ser el resultado de un desuso prolongado del ojo desviado, retraso en el aprendizaje de la visión, ó carencias nutricionales en la infancia.

Tipos de ambliopía:

  1. Ambliopía estrábica: imagen borrosa formada en uno de los dos ojos por la desviación respecto al eje visual estrabismo (bizquera).
  2. Ambliopía anisométrica: percepción de imágenes borrosas en uno de los ojos por un determinado defecto de refracción, (distinta graduación óptica en cada uno de los ojos, teóricamente más de tres dioptrías) como miopía ó hipermetropía.
  3. Ambliopía por deprivación visual: por opacidades de los medios oculares en los niños, como por ejemplo cataratas congénitas.
  4. Ambliopía tóxica: por envenenamiento químico
  5. Ambliopía alcohólica: por excesiva ingesta de bebidas alcohólicas.
  6. Ambliopía nicotinita: por el uso del tabaco, etcétera.

   Muchas de estas ambliopías referidas son puramente funcionales, y otras son orgánicas debido a anomalías patológicas o anatómicas.

¿CÓMO PODEMOS DETECTAR LA AMBLIOPÍA?

   Los padres o educadores la pueden detectar con una simple prueba: tapando al niño uno de los dos ojos, observar sus reacciones y repetir la prueba ocluyendo el otro. Si el niño es ambliope verá bastante peor por uno de ellos. Eso no significa que el niño tenga un “ojo vago”, pero es un indicio para que se realice un examen visual completo.

   En los bebes, la detección por parte de los padres se puede realizar mediante una minuciosa observación de sus acciones: cuando el niño fija su vista sobre un objeto y desvía alguno de los ojos, o bien cuando no atiende a estímulos visuales o luminosos, son indicios claros de un mal funcionamiento de su sistema visual.

   Si decidimos poner en práctica en bebés la anterior prueba de la oclusión sistemática de cada uno de los ojos y observamos sus movimientos y acciones: si el niño es ambliope, llorará cuando se le tape el ojo con mayor agudeza visual por la sencilla razón de que con el otro ojo no verá. Otros síntomas de alerta serán la torpeza inhabitual al manejar juguetes  u objetos en visión próxima, la falta de reconocimiento hacia las personas que está acostumbrado a ver, ojos perdidos sin ninguna fijación, etcétera.

   El óptico-optometrista realizará un minucioso examen visual para confirmar esa posible ambliopía y descartar cualquier enfermedad ocular, tomando las soluciones oportunas.

¿SE PUEDE PREVENIR LA AMBLIOPIA?

   La ambliopía se puede prevenir realizando sucesivos exámenes visuales en la infancia, con lo que podemos obtener una detección precoz fundamental para la solución del problema. El diagnóstico precoz se puede realizar tan solo con unos meses de vida y con la incomparable ayuda de los padres.

   Es importante que todos hagamos un esfuerzo para prevenir esta anomalía visual, ya que en edades tempranas la ambliopía es a menudo tratable. Cualquier niño debe percibir la información que le llega del exterior por ambos ojos y con cada uno de ellos por separado y a cualquier distancia.

   Si cualquier padre o educador sospecharan que un niño tuviera mejor visión por un ojo que por el otro, se deberá acudir al profesional adecuado para que se estudie y valore el caso en particular.

¿CÓMO SE SOLUCIONA UNA AMBLIOPIA?

   La solución de la ambliopía pasa por entrenar de una manera específica el ojo ambliope para que logre ver nítidamente a cualquier distancia.

   Es muy importante tener en cuenta que su tratamiento depende de la clase que sea, aunque por regla general podemos decir que cuando más joven sea el paciente, mayor probabilidad de éxito.

   El mejor tratamiento de tipo funcional es –además de la utilización de lentes compensadoras en gafas o lentes de contacto-, un programa de entrenamiento visual, cuyo objetivo seria restaurar con ejercicios específicos las capacidades visuales del ojo ambliope y restablecer la visión binocular.

                                                          Eloy Llopis Vizcaíno

                                                    Óptico-Optometrista col.10.094